ESE CIEGO CUPIDO

Por decirlo de una manera romántica, hablo de Cupido, ese niño en forma de angelito que armado con su arco, y no recuerdo si con una venda en los ojos, dispara flechas al corazón de las personas para que se enamoren.

Yo prefiero hablar del destino que todo lo gobierna y hace que salte la chispa entre dos personas que se encuentran casualmente, o que por el contrario ya se conocían y en un momento dado se aperciben que sienten una atracción mutua que hasta entonces no se había manifestado.

El caso es que cuando esto ocurre en personas maduras y a veces llevando a cuestas anteriores fracasos con sus parejas primeras, estas ya tienen en cuenta muchas cosas que desconocen las personas en su juventud.

Eso quiere decir que han tenido experiencias tanto dulces como amargas y con ellas se ha formado una idea de lo que puede esperar de su nueva pareja, se ha equipado de valores y de forma de ver la vida. A eso le llamo escala de valores.

Por mucho esfuerzo que haga cupido es muy difícil que una a dos personas con esa misma escala de valores, ¿cómo es posible entonces una relación entre dos personas con diferente escala? Pues esa cuestión la resuelve el amor, si existe amor, cualquiera de los dos sacrifica alguno de sus valores para ver feliz al otro.

Pero hay un factor que desvirtúa esta solución y no se tiene en cuenta hasta que se presenta. Ese factor es el siguiente, nadie ni nada escapa a su influencia, es la caducidad, todo en la vida sigue el mismo proceso NACE, VIVE y MUERE, no hay nada infinito y la promesa hecha un día hasta que la muerte nos separe, se puede cumplir a nivel físico pero no a nivel anímico.

La pasión caduca cuando se consuma, es una ley de vida, con esto no quiero decir que las parejas tengan que separarse por que la pasión languidece, lo que digo es que cuando el amor deja de ser lo primero, otras necesidades o aficiones o lo que sea ocupa el lugar que dejó la pasión y entonces solamente el cariño sereno y sincero hacia el otro hace que la relación exista para siempre.

Cuando la relación significa que uno de los dos debe sacrificarse por el otro, ese amor está condicionado y vacío de contenido, el sacrificado puede seguir la relación por miedo, por interés o por piedad, pero no por amor.

La escala de valores se acaba  manifestando y la actitud posesiva, los celos y la desconfianza acaba destruyendo la relación. La actitud de exigencia de uno hacia el otro, es como el agua en la mano, cuanto más aprietas, menos te queda.

Leave Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: