EL PESO DEL ALMA

He oído decir en algún lugar que el alma pesa, incluso que en alguna ocasión se ha podido comprobar ese presunto peso, en un experimento algo macabro, pero la ciencia es así, recordemos que el sabio Leonardo da Vinci, compraba cadáveres de ahorcados para practicar disecciones con el fin de investigar sobre los órganos internos del cuerpo humano, practica totalmente prohibida en aquella época.

Bueno vamos a lo que vamos, dicen que el experimento consistió en colocar el cuerpo de un humano sobre una báscula de precisión digital en el momento previo a su fallecimiento, seguramente ante la falta de voluntarios para tal fin se emplearía a enfermos terminales sin familia conocida o a reos cuyos cuerpos nadie reclamara. Total que se comenta que cuando el individuo deja de existir, la báscula detecta una pérdida de peso equivalente al del alma que abandona el cuerpo.

No tengo más datos que aportar que los arriba expuestos, ni recuerdo de donde he sacado esta historia, pero en conjunto no es menos creíble que esa otra historia de la Virgen María, que siguió siendo virgen después de parir a Jesús, hecho normalmente aceptado por los seguidores de Cristo, pese a presentar serias dudas de autenticidad. Pero a pesar de los pesares, la naturaleza de mis reflexiones, que reconozco que son muy materialistas, choca de frente con cuestiones que no alcanzo a comprender, ¿pesa el amor, donde se aloja la tristeza, en que órgano humano se instala la maldad o su contraria la bondad?

La explicación de que el corazón es el nido de los sentimientos es tan bonito y tan falso como que los niños vienen de París, cuando se sabe de sobras que los niños viene de Estar dos Unidos. ( perdón por el chiste , que le resta seriedad a este escrito, pero se me ha ocurrido sobre la marcha ). Pero algo hay, y le podemos dar muchos nombres , como conciencia, sentido de la justicia, comportamiento social o alma. El caso es que la mayoría de los humanos sabemos lo que está bien y lo que está mal, independientemente de las normas establecidas, las cuales podemos respetar, pero lo que hemos hecho no nos deja dormir, hemos dañado el alma, y esta no sanará hasta que reparemos el agravio y obtengamos el perdón por nuestra acción.

Decimos que nos pesa haber hecho una mala acción, nuestra alma tiene pesares y con ese peso andamos. Decía mi primo Juan de Badalona, que para dormir de un tirón, plácidamente, es necesario que se cumplan dos condiciones. La primera es la de estar a bien con tu mujer y la segunda es estar en paz con tu conciencia, nadie puede dormir bien si tiene pesares o hay pesadillas en sus sueños, como veis inconscientemente mencionamos el peso como unidad de medir eso intangible que supongo que es el alma.

Los más puestos en estas cuestiones, seguramente dirían que todo esto está contenido en el cerebro, puede ser , pero el mío ( me refiero a mi cerebro ) no lo entiende así, me asaltan constantes dudas. Veo perfectamente que algunos humanos no precisan morir para perder el peso de su alma, no la tienen, en algún momento se desprendió de su cuerpo, les llamamos por lo tanto seres desalmados.

Ignoro como duermen esos seres, pero como tampoco se puede vivir sin dormir, me viene a la cabeza una máxima atribuida a un nativo americano que una vez dijo que la conciencia es como una piedra cuadrada que llevamos en nuestro interior, la cual se mueve y da un giro cada vez que hacemos una mala acción, y al girar causa dolor, pero ocurre que a los desalmados de tanto girar la piedra acaba desgastando sus aristas y entonces aunque gire ya no causa dolor y en ese caso se puede dormir plácidamente

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