CUMPLEAÑOS

Mi libro cumple cien años, lo compré hace ya mucho tiempo en el mercado de San Antonio por tres mil pesetas, se llama:

MANUAL DEL OBRERO MECÁNICO y se editó en Madrid por la Imprenta Clásica Española en 1922.

Este libro lo promocionó o financió el Instituto Católico de Artes e Industrias.

En este momento en el que se discute en el parlamento la nueva ley laboral, conviene echar una ojeada a la ley de 1900 y sus modificaciones del momento.

Visto en la distancia se comprende la frase subversiva que dice “los derechos se consiguen con lucha, ninguna mejora para los trabajadores es concedida por las leyes que han hecho los patrones al amparo de la religión “

A modo de justificación, un párrafo inicial, reza así:

Es imposible e impracticable gobernar y regirse si no hay designadas algunas personas concretas revestidas de autoridad legislativa, judicial y ejecutiva, argumento que demuestra que es Dios mismo el que al querer la existencia de la sociedad, quiere la autoridad que le es imprescindible.

En el capítulo 15 se trata de la legislación española sobre el trabajo de los niños y de los jóvenes.

En su artículo primero puede leerse textualmente:

Los menores de ambos sexos que no hayan cumplido los diez años no serán admitidos en ninguna clase de trabajo.

En el artículo segundo, dice;

La jornada de trabajo de las personas de esta sección, no podrá exceder de once horas, conforme al Real Decreto  de 26 de junio de 1902 apartado segundo dispone que los patrones y las personas mencionadas, podrán de mutuo acuerdo establecer en lugar de las jornadas de once horas, un máximo de sesenta y seis horas semanales, excluyendo siempre los domingos.

Artículo tercero:

Si por causa de avería, sequía o riada se tenga que suspender el trabajo, este se recuperará en horas extras la pérdida sufrida en jornadas que no podrán superar las doce horas semanales.

Artículo cuarto:

Queda prohibido el trabajo nocturno a los menores de catorce años.

Artículo dieciséis:

Los menores de catorce años deben cesar el trabajo por cuenta ajena y propia, desde las siete de la tarde del sábado hasta las seis de la mañana del lunes.

Desde el día que un obrero sufre un accidente, hasta el día en que se encuentra en condiciones de volver a trabajar, debe cobrar medio jornal Sentencia de 11-8 y 17-10 de 1913.

Si el accidente provoca incapacidad absoluta y permanente para su trabajo, el empresario está obligado a pagarle un año y medio de sueldo.

Caso de muerte por accidente laboral el empresario está obligado a  pagar los gastos de sepultura hasta un máximo de cien pesetas y a la viuda dos años de sueldo o un veinte por ciento de pensión vitalicia, a la elección del patrón.

Toda ayuda cesa por segundas nupcias y la de los hijos hasta los dieciséis años.

Las condiciones sobre el derecho a huelga, son muy limitadas, no se me ocurre hacer ningún comentario

                                                           

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