LA VIDA, TAL CUAL.

Nací con una vocación impresa en el alma.

Nací para divertir, asombrar, descubrir… nací payaso!.

Pero ésta vocación no implica que mi vida sea divertida, ni asombrosa, ni especial.

Mi vocación me obliga a coleccionar momentos de vida, que me suceden a mí, o que observo en otros, momentos, más y más momentos…

Descubro con natural sencillez las imposturas, los subterfugios, simulacros, las medias verdades (grandes mentiras) lo observo todo y lo llevo ante el espejo.

Momentos que atrapo al vuelo, que retengo y recreo en cada actuación.

Me pinto la cara con una gran sonrisa, el atuendo es grotesco… zapatones, ropa extravagante, despistado siempre y con sombrerito, quiero que mi aspecto anuncie ya risas, para endulzar la otra realidad que quiero mostrar.

Horas y horas a diario, ensayando gestos, ademanes que voy perfeccionando, mientras concibo un guión.

La idiosincrasia del payaso es la melancolía, no puede ser de otra manera, comprendiendo lo que ve.

Pero yo me sentiría un fracasado si la transmitiera.

En escena, todos ríen inconscientes del payaso ocurrente, y me siento feliz, aúnque ellos a sí mismos, jamás se vean!!!

Viven fuera de sí, hacia el exterior, preocupados por su exito, de cualquier tipo, competitivos por educación, o condescendientes si si hay beneficio.

El payaso entiende la vida desde la raíz, no se anda por las ramas.

Los payasos somos especialistas, en malabarismos, en tics nerviosos, o tropiezos, para que los niños, se rían, gocen, chillen avisándonos….«no, no, atrás, atrás!!!»

Ese es mi éxito y mi bálsamo, la verdadera alegría infantil.

El payaso no oculta su vulnerabilidad, sabe de ese equilibrio entre el deber y el ser, no tiene metas, su ambición máxima es salir a escena, entregar su arte a la chiquillería que le espera, y abrir de verdad lo ojos, que parecen abiertos.

El payaso sabe, yo sé, de la tragedia del vivir, y por eso prefiero mis bolsillos vacíos, mi estómago metido, y seguir haciendo reir.

Nací payaso, y quiero morir así.

1 Comments

  1. Gloria Lacoma borao

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    Estupendo mensaje Jac. La vida siempre con una sonrisa, aunque interiormente no estemos, precisamente, tan bien.

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