ESCRIBIR POR ESCRIBIR

Escribir por escribir es una de las cosas más arriesgadas que existen, no se lo recomiendo a nadie. Es como si caminaras por el borde de un precipicio sin tener una razón que lo justifique, ni se le ocurra. Uno podría tropezar y descubrir algo que desconocía de sí mismo. O también podría dar un traspié y quedarse colgado de una cita, de un aforismo, de una paradoja… Incluso podría dar un tropezón y romperse la cabeza con un pensamiento inescrutable. Sé que al decir esto me la estoy jugando, pues él que lea estas líneas podría pensar que soy un imprudente, pero es que yo soy así: me gusta el riesgo, la aventura. Cuando me apunto a una excursión, me gusta las cosquillas que produce no saber a dónde voy, ni lo que voy a encontrar. Es una sensación excitante, ¿saben? Pero hay que ser consecuente con las decisiones que uno va tomando en su camino. Imagínese que llego a un punto y seguido, o a un punto y coma ¿Qué hago? O peor aún, a un punto y aparte, o a un interrogante ¡puf! ¿Qué hago: ¿retrocedo, sigo adelante, cambio de dirección…? Complicado. Es cierto que en ocasiones me he perdido. Pero también es verdad que en esas ocasiones es cuando más me he aprendido ¿no sé si me pilla? ¡Ay! En fin, creo que es hora de poner punto y final a esta excursión, ya es tarde y no quiero que me pille la noche. Quizá mañana siga por este mismo camino, ya veremos…

Leave Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: