INSPIRACIÓN

Me abandonó la Musa, se fue lejos con su inspiración.

Huye a mundos más vitales, cuando falla la pasión, si falta ilusión.

Cuando acudió me dio el impulso, crear era como pasear por un camino llano, eligiendo flores, escuchando cantos.

Sin ella mis pasos no aciertan sin sus ojos, me rodea la oscuridad, el desamparo.

Se marchó en silencio, sin decir adiós.

En días felices la alimentaba con ambrosías, la acariciaba cada noche hasta quedar dormida, y al despertarme la cama, estaba florecida.

La amé por tanta prodigalidad, fui feliz hasta la locura, la sentía tan mía, que a veces con ella me confundía.

Cuánta vida diste a éste corazón ahora triste, a ésta mente humilde, sentirte dentro, era un milagro natural, como tantos, un premio sin mérito, que agradecía.

Pero mis manos se fueron paralizando y por esas cosas de la vida, mi paladar saboreó lo amargo… y lo probaste!!.

Languidecías y tuviste que huir no podíamos coexistir.

Necesitabas flotar, fluir en libertad,

necesitabas de mi ilusión para crear.

Ahora solo queda mi persona, y la nada.

Puedo al comenzar el día, ver la vida como la veía? NO

Y al ocaso al mirarlo, amarlo y con satisfacción acabar el día? NO

Tengo que encontrar las miguillas que dejasteis al partir, para volver al lugar donde te perdí.

Un corazón que no suspira, es un corazón con poca vida.

Una mente que no trasciende, está atrapada en la cotidianidad ordinaria.

Y así no me gusta vivir.

Ésta carta que envío al azar, quizás llegue al destino acertado y sea leída en tus manos y… quizás vuelvas.

Estaré alerta para oír tu susurro, sentir tu brisa en mi frente y celebrar mi suerte.

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