LA CITA

Soles y Lunas, cuántos por el Universo, cuántas historias de amor, orbitando sin saberlo.
En nuestra galaxia se da una muy especial, que tras los visillos la obserbo cada noche…. nostálgica.
Él astro y Rey, por Sol le conocemos. Brillante, fuerte, puro como un diamante!.
Un dia ya lejano al iluminar la Tierra, descubrió por sorpresa, a «su Reina» así la llama!, nosotros: Luna.
Podría haberse fijado en la estrella más bella, pero quedó prendado de una satélite ingenua.
Por la noche su calor le acerca, que sólo con eso se estremece ella.
En éstos tiempos tan confusos, dónde el amor es ilusión o impulso, como mucho! y pocos saben amar de verdad, ellos aún en la distancia, siempre unidos están… porque sus noches no tienen final!
El pragmático, Ella soñadora, a la Tierra quisiera bajar, pasear por sus parques con su amado del brazo, beber agua en las fuentes, columpiarse para sentir el aire…. que aunque tiene una edad, aún es niña y quisiera jugar!.
Es tierna, es impresionable, y éste planeta tan convulso le hace sollozar.
Él guarda en meteoritos cada lágrima, perlas! que quiere conservar.
La anima haciéndole cosquillas, que la mueven a la risa, y le esconde espejos en lagunillas y charcos, que encuentra a cada paso, dónde al verse por sorpresa, ve que Su luz la hermosea!.
Sabe que es admirada, poemas le escriben, canciones le cantan, se los dedican con gratitud los artistas, que en ese lecho primitivo, se formó lo creativo.
Hay enamorados que en la lejanía, en ella se citan a la hora prevista, y en su resplandor, renuevan su amor.
Vela cada noche nuestros sueños, con más esmero los «sueños niños», recién llegados de sus dominios, para que nada les asuste, de éste desbarajuste.
Pero hay tantos secretos reservados en éstos dos enamorados…!!!
Noches privadas, noches oscuras, dónde la luz no ilumina, en su sombra….está Su presencia.
Y sucúmben ambos en armonía al son de sinfonías, sobre un lecho de seda, en medio de un Universo estrellado para su regalo, que en el Cielo…, se cumplen milagros!!!
Ella y Él como nosotros se ven.
Es un AMOR de altura, propio de Altezas, que me recuerda a aquél mi Rey, dónde en su Luz, yo también hermoseaba.
Mirando desde mi ventana, revivo mi historia, tan intensa….ya tan lejana!!

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